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13- Como construir un túnel artesanal para el secado solar de alimentos y condimentos

La conservación de alimentos por secado o deshidratación es quizás el procedimiento más antiguo que aplicaron los seres humanos desde los orígenes de la civilización como respuesta a la necesidad de preservar los alimentos para períodos de escasez.

La energía renovable proveniente del sol, es el recurso más importante de los países tropicales. El sol puede suministrar la energía necesaria para evaporar el agua de los alimentos y las plantas aromáticas que sirven de condimento, se logra así un método eficaz de conservación, que al disminuir la disponibilidad de agua evita el deterioro por el crecimiento de microorganismos y la actividad de las enzimas que causan la descomposición.

La aplicación de técnicas de deshidratación por secado solar está actualmente muy difundida, ya que permite conservar alimentos después de cosechas productivas o los excedentes del consumo fresco de alimentos y plantas útiles que se producen solamente en determinadas estaciones del año. Se emplea para muy diversos alimentos como hortalizas, frutas, cereales, raíces, tubérculos, café, cacao, semillas, frijoles, nueces y otros. Así como plantas aromáticas para la producción de especias o condimentos secos como orégano, albahaca, perejil, apio y muchos más.

Generalmente se da el nombre genérico de secado solar a los procedimientos que posibilitan extraer el agua contenida en los alimentos auxiliándose de utensilios o equipos como bandejas, gabinetes o túneles de secado solar; y se conoce como secado al sol, los métodos más sencillos que se limitan a exponer los productos al sol.

El secado solar presenta ventajas sobre el simple secado al sol, ya que se logran temperaturas más altas con menor grado de humedad, por lo que se facilita y acelera el secado; además se protegen los productos contra la lluvia, el polvo, así como de insectos o animales indeseables. En el caso del secado al sol cuando se exponen los productos directamente al sol, la operación se realiza por lo general de manera directa y a la intemperie, haciendo el secado más lento, la producción es baja y el producto se deshidrata con menor calidad.

La conservación de alimentos y plantas aromáticas por deshidratación al sol presenta importantes ventajas:

Los procedimientos son sencillos, naturales y económicos, ya que no se utilizan equipos costosos ni se requiere energía fósil en su elaboración.

Representa una alternativa renovable no contaminante de aprovechar la energía solar en beneficio de medio ambiente. 

Posibilita la conservación de los alimentos y plantas útiles cuando se producen excedentes, en especial en los picos de cosecha de los cultivos estacionales.

Se logra la conservación por largos períodos de tiempo, de cosecha en cosecha, manteniendo disponible los productos todo el año.

Facilita la conservación de los alimentos más perecederos que se descomponen rápidamente.

Aumenta el valor agregado de la materia prima, sobre todo cuando los productos se producen o adquieren a bajos precios en los picos de las cosechas, lo que actúa proporcionando seguridad alimentaria y regulando el mercado en los períodos de sobreproducción.

Permite aprovechar residuos de cosecha de alimentos que por diferentes razones no son aptos para el consumo directo.

Diversifica el consumo de alimentos y condimentos al tener disponible gran variedad de productos fuera de la época de su cosecha.

Disminuye el peso y el volumen de los alimentos frescos, por lo que facilita el almacenaje y la transportación.

Resulta una buena opción cuando existen dificultades para la transportación de los productos frescos, en especial cuando los centros de consumo y comercialización están alejados de los lugares de producción.

Los procedimientos pueden ser introducidos a cualquier escala de producción: doméstica, en granjas, cooperativas, huertos comunitarios o de pequeña producción.

Cómo construir un túnel artesanal para el secado solar