02- El huerto orgánico de frutales

Características y diseños

La siembra y cultivo de frutales es una de las actividades más antiguas de la sociedad humana. Los seres humanos primitivos recolectaban las frutas, luego, las cultivaban en sus asentamientos y finalmente las fueron optimizando para obtener mejores plantas.

Por muchas razones derivadas del desarrollo industrial, la urbanización, los cambios en los patrones de alimentación basados en cereales y otros cultivos de grandes producciones intensivas, así como el incremento abusivo de las bebidas artificiales, el consumo de frutas naturales ha ido disminuyendo, aunque últimamente se observa la tendencia a incrementar su consumo y producción en huertos, patios y jardines.

Algunas de las características del huerto orgánico de frutales son:

El diseño de los huertos de frutales es importante porque se trata de cultivos permanentes, lo que hace muy difícil cambiar de lugar a un árbol después de un año de sembrado.

El diseño puede ser dividido en las siguientes partes:

Los jardines, huertos o bosques alimentarios

Un bosque natural se caracteriza por tener una vegetación predominantemente perenne. Presenta tres capas de vegetación: los árboles de mayor tamaño, los arbustos de menor tamaño y las plantas que crecen en el suelo.

Cuando se trata de un bosque alimentario, los frutos de los árboles, así como los frutos de los arbustos, son alimenticios y están compuestos de frutas que pueden ser carnosas o de nueces duras. La capa del suelo está compuesta por diferentes hortalizas, vegetales y plantas aromáticas y medicinales. En un bosque alimentario por lo general no se incluyen hortalizas o vegetales anuales a no ser las plantas que se reproducen espontáneamente. En sentido general es un huerto que contiene gran diversidad de vegetación y su destino principal el consumo humano.

El diseño para la construcción de un bosque alimentario se logra a partir de un espacio de tierra o de bosques naturales de mayor o menor tamaño y se diferencia de otros huertos o jardines convencionales en que todas las plantas están colocadas juntas a diferentes niveles, de manera que se complementan y acompañan unas a otras, y se optimiza el área.

Algunas características de los bosques alimentarios son:

El resultado de los bosques y jardines alimentarios consiste en una mayor diversidad, mejor aprovechamiento del área, obtención de frutas y otros alimentos todo el año, disminución de plagas y enfermedades, y un impacto beneficioso al medio ambiente.

La siembra de los árboles frutales y su época

La siembra de un árbol era considerado en la antigüedad como un acto solemne. No obstante, en nuestros días ha perdido esa trascendencia que debemos recuperar.

Una vez que se ha seleccionado el lugar de la siembra del árbol frutal, se recomienda tener presente los siguientes pasos:

Cuando sembramos al inicio de la época de lluvias, se garantiza el agua suficiente para las plantas, solamente hay que proteger las posturas de las malezas, preferiblemente con un buen arrope y medios mecánicos manuales. Cuando sembramos al final de la época de lluvias, no hay serias dificultades con las malezas, en cambio hay que garantizar el agua suficiente para las débiles posturas durante la época de menores precipitaciones.

El marco o distancia de siembra es un aspecto importante al momento de plantar los árboles. Por lo general, para los frutales más grandes se necesitan al menos 10 a 12 m, los frutales pequeños 8 a 10 m y los arbustos de 5 a 6 m. Cuando no exista riego nos decidimos por la distancia mayor. Pero, al disponer de agua, optamos por la menor distancia de siembra.

Huerto de frutales con diversidad de plantas
Fuente: Patrick Whitefield, 2000
Cómo hacer un huerto forestal

Huerto de frutales en capas
Fuente: Bill Mollison, 1994  
Introducción a la Permacultura

La Diversidad de Frutas, un regalo de la Naturaleza